14 abril 2020

La solidaridad internacional en tiempos de crisis sanitaria

El coronavirus causa muchos daños y no hace ninguna distinción entre las personas. En Europa, fue introducido por familias de clase media, regresando de vacaciones de esquí. No son refugiados, migrantes o trabajadores/as de Europa oriental que han traído esta pandemia a Bélgica. Las autoridades pudieron tomar decisiones drásticas, con ciertas medidas sociales. En otros países, la población está más perjudicada. La solidaridad internacional es más necesaria que nunca. Hoy, mañana y los días siguientes.

Cuarentena imposible en los barrios marginales

El 25 de marzo, se cerraron los mercados de Uagadugú, en Burkina Faso, para contener la extensión del coronavirus. Una decisión que nos parece lógica pero que resulta realmente catastrófica en un país donde sólo los más ricos y los expatriados pueden acceder a los supermercados y donde el 80% de la población vive de la economía informal y de la venta de alimentos. Hay entonces un problema inmediato de abastecimiento alimentario, combinado con una pérdida total de ingresos para una gran parte de las familias burkineses.

En Bangladesh, el ejército está encargado de asegurarse de que la población respete las medidas tomadas por el gobierno. Pero ¿cómo seguir las reglas de la cuarentena cuando se vive con siete en un alojamiento de 28m²? Quedarse en casa ya es aún más difícil para una familia que vive en un pequeño departamento que para aquella que vive en una casa grande con jardín. Si se vive en el barrio marginal de una metrópoli de varios millones de habitantes, resulta peor todavía.

Los movimientos sociales en acción

La CSC, la Mutualidad Cristiana y las organizaciones socioculturales llevan a cabo numerosas acciones de solidaridad para apoyar aquellas y aquellos que lo necesitan durante este período difícil. Así es también para los movimientos sociales en África, Asia y América latina.

Nuestra contraparte en Bangladesh Gonoshasthaya Kendra ha elaborado un kit de detección del coronavirus accesible a los más pobres. Los resultados de la prueba son disponibles muy rápidamente gracias a un análisis sanguíneo y no necesitan un análisis en laboratorio. GK espera poder venderlo 200 BDT (2 euros).

En República dominicana, el MOSCTHA desarrolló una campaña de prevención para informar correctamente a la población, incluso en las zonas más vulnerables, y, de ser necesario, para brindar una atención médica a las personas contaminadas. El MOSCTHA asiste principalmente a las y los migrantes haitianas/os, los indocumentados y las demás personas que se encuentran en una situación precaria, y que la campaña gubernamental no alcanzaría.

Estos movimientos sociales, con las demás organizaciones contrapartes de WSM, se unieron en una red para el derecho a la protección social, activa a nivel nacional, continental e internacional. Además del reforzamiento de capacidades y de los intercambios alrededor de los diferentes aspectos de la protección social, se hace también incidencia política a través de esta red, a favor de una protección social universal, conforme a un cierto número de normas internacionales de la Organización internacional del Trabajo (OIT).

Una protección universal para todas y todos, ¡ahora!

Shahra Razavi, directora del departamento de la protección social de la OIT, declaró al semanario surafricano Mail & Guardian que el 40% de la población mundial no tiene seguro médico ni acceso a los servicios de salud nacionales. Aproximadamente 800 millones de personas gastan al menos el 10% de su presupuesto doméstico en atención médica cada año y 100 millones de personas caen en la pobreza cada año como resultado de sus gastos médicos. Esto significa que muchas personas simplemente no pueden sufragar un tratamiento cuando están enfermos. Ni siquiera si esa enfermedad se llama COVID-19.

Además, una parte importante de la población mundial carece estructuralmente de ingresos y entonces de una reserva para enfrentar una crisis como esta. Esto afecta a todas las personas en búsqueda de un trabajo, sino que además a los/las numerosos/as trabajadores/as pobres que están en el mercado laboral, mayormente informal, en África, Asia y América latina.

WSM, la CSC y las contrapartes de nuestra red participaron en el debate en el seno de la OIT sobre la formalización de la economía informal, que dio lugar a una nueva recomendación en el 2015. La extensión de la protección social se considera como una estrategia importante para facilitar esta transición y sacar a los individuos del sector informal.

La protección social vence todas las crisis

En este momento, las autoridades nacionales se esfuerzan para contener el coronavirus en la medida de lo posible y controlar sus consecuencias. No cabe duda de que este enfoque es más eficaz en los países donde hay una protección social fuerte, respaldada y organizada por el gobierno y la sociedad civil.

La ayuda humanitaria se necesitará seguramente para permitir a un cierto número de países enfrentarse con esta crisis a corto plazo y darle la cara al próximo período, especialmente con respecto a la salud y los problemas sociales y económicos. Asimismo, esperamos que esta crisis también dará lugar al regreso de una cooperación y una solidaridad internacionales estructurales y fuertes. A nivel internacional, estos últimos años se reforzó fuertemente la convicción que la protección social universal debe de ser un objetivo común a todas las partes interesadas. 

Así que, en el 2016, se lanzó la Alianza mundial para la protección social universal, una iniciativa de la OIT y del Banco mundial, con el apoyo de varios países. El involucramiento del Banco mundial a lo que se denomina ahora "USP 2030" es alentador y, ojalá, continuará dando frutos en los años venideros, a fin de reparar los daños causados por el Covid-19. El Banco mundial y el FMI ya declararon que desbloquearían fondos para apoyar los países en desarrollo durante esta crisis y pidieron también que se interrumpa el reembolso de las deudas.

El secretario general de las Naciones unidas, António Guterres[SM2] , sintetizó así los desafíos que aún tenemos por delante: "Hoy tenemos que trabajar juntos para abrir el camino a una reanudación de las actividades hacia una economía más duradera, más inclusiva y más justa, guiada por nuestro compromiso común – el programa de desarrollo sostenible para 2030".

La Cooperación internacional belga

Una vez pasada la pandemia, pedimos, como ya lo hizo una gran mayoría de la Cámara de Representantes de Bélgica en una resolución del 2016, que se confiere un lugar central a la protección social en la cooperación internacional belga.

Ya están listos los textos en los cuales se podría basar una política belga de reforzamiento de la protección social en los países en desarrollo. Y están ampliamente respaldados por las partes interesadas. Sin embargo, les falta el estatus de visión oficial belga, dado el contexto político actual de nuestro país. Y hace falta para que los representantes belgas en los países contrapartes y las organizaciones internacionales sepan cuales principios tienen que defender.

WSM y la Red multi-actores para el derecho a la protección social que facilita esperan que esta crisis sanitaria del coronavirus contribuirá a lograr el cambio y conllevará mejoras estructurales y colectivas para darle un lugar central a la protección social universal.


Este artículo fue escrito por Katrien Verwimp, coordinadora del departamento político de WSM, para la revista ‘De Gids’ de beweging.net. 

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